sábado, 20 de febrero de 2010



21 de febrero
I domingo cuaresma

Rm 10, 8-13 . Por la fe del corazón


Por la fe del corazón, Señor, me haces latir en cada momento, me das la vida. Por la fe del corazón me regalas una confianza en ti anidada en el centro de mi vida. Por la fe del corazón, Señor, me permites acercarme a ti, dialogar contigo, como un amigo. Por la fe del corazón, Señor, pones en mi las actitudes de maría que acepta, contempla y encarna tu Palabra en su corazón.

jueves, 18 de febrero de 2010



Viernes 19 de febrero
viernes después de la ceniza.


La verdad es que los hombres y las mujeres tenemos
mucha suerte. Somos totalmente libres para aceptar
a Dios o rechazarlo. Dios nos ofrece la salvación, pero
si yo no la acepto, Él respeta mi libertad. Hay una
cosa clara, no se es cristiano a base de empujones,
cada uno decide sobre su propia vida.
El camino del cristiano es duro pero tenemos una
ventaja, Dios nos ayuda. Él pone todo de su parte
aunque nosotros no pongamos casi nada.
Dice San Agustín: «Dios quiere que yo haga lo que
pueda y le pida lo que no pueda, que Él me ayudará
para que pueda».



ORACIÓN

Señor, tú que fuiste libre
enséñanos a nosotros a serlo.
Tú has dicho, Señor, que la verdad nos hará libres.
Que sea libre ante el egoísmo y me lance al servicio.
Que sea libre ante el odio y que asuma el perdón.
Que sea libre ante la mentira y entre en la luz.
Que sea libre ante el orgullo y tenga un corazón sencillo.
Me cuesta y tengo miedo a no ser como los demás,
a no hablar como los demás, a no ir a los sitios que van los demás.
Danos un corazón que se enamore de la verdad,
danos alas de águila para seguirte a Ti.

miércoles, 17 de febrero de 2010


Comienza a caminar, amigo;
tienes cuarenta días por delante para mirar cara a cara, sin tapujos;
cuarenta días para crecer en talla humana, para ser mejor;
cuarenta días de combate, de pelea con tus defectos;
cuarenta días para prepararte a la Pascua,
y acabar abriéndote a la VIDA que Él quiere darte.
¿Que no vale la pena intentarlo?
¿Que no vas a ganar la batalla?
Comprendo que pienses así y te daría la razón
si no fuera verdad un dato que posiblemente olvidas:
si cuentas con Él la victoria está garantizada.
Esta Cuaresma pon tu confianza en el Señor
y verás cómo lo imposible no lo es tanto.
La conversión es cuestión de confianza.
Pon todo de tu parte, porque también has de confiar en ti,
pero pon toda tu confianza en Dios, porque Él no falla.
Comienza a caminar, amigo,
pero cuenta con Él,
no lo intentes solo.


martes, 16 de febrero de 2010


Iniciamos la Cuaresma.

El Miércoles de Ceniza es la apertura del Tiempo de Cuaresma. El domingo celebramos el Primero de Cuaresma. Iniciamos un recorrido importante hacia la Pascua, hacía la Resurrección del Señor. Pero antes tendremos que acompañarle en los días difíciles de Jueves y Viernes Santo. Es, este tiempo, de preparación, de conversión, de levantar humildemente la mirada hacia Dios y pedirle perdón de nuestras faltas y por nuestras ingratitudes. Y Él, que nunca nos abandona, nos ayudará a mejorar. Abrimos pues el Tiempo de Cuaresma con gran esperanza.




sábado, 13 de febrero de 2010




El Domingo de las Bienaventuranzas

Jesús nos ofrece sus breves, concisas e inquietantes bienaventuranzas según el relato evangélico de San Lucas. Los pobres, los hambrientos, los que lloran están en el corazón del Señor y ellos ya serán dichosos en esta vida. Este domingo, además, celebramos la jornada mundial contra el hambre. La Iglesia lleva muchos años luchando contra esa lacra, producto de la injusticia y de la ausencia de amor. Aprovechemos este domingo para abrir nuestro corazón a los más pobres, a los más débiles, a los que pasan hambre, mientras que a nosotros nos sobra de todo. Meditemos y actuemos en consecuencia.



miércoles, 10 de febrero de 2010



Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes
11 de febrero.


El 11 de febrero de 1858, tres niñas, Bernadette Soubirous, de 14 años, su hermana Marie Toinete, de 11 y su amiga Jeanne Abadie, de 12 salieron de su casa en Lourdes para recoger leña. Camino al río Gave, pasaron por una gruta natural donde Bernadette escuchó un murmullo y divisó la figura de una joven vestida de túnica blanca, muy hermosa, ceñida por una banda azul y con un rosario colgado del brazo. Se acercó y comenzaron a rezar juntas, para luego desaparecer.

Por un período de cinco meses, la Virgen se le apareció a la niña, en medio de multitudes que se acercaban para rezar y poder observar a la hermosa señora, pero la Virgen sólo se le aparecía a la niña. En reiteradas ocasiones, Bernadette fue víctima de desprecios y burlas por parte de las autoridades eclesiales y civiles de pueblo, pero la niña se mantuvo firme en su fe mariana sobre todo en el especial pedido que la Virgen le había encargado: la construcción de una capilla sobre la gruta y la realización de una procesión.

Luego de la última aparición ocurrida en16 de julio, fiesta de Nuestra Señora del Carmen, Bernadette ingresó a la orden religiosa de las hermanas enfermeras, a la edad de 22 años, y permaneció allí hasta su muerte a los 34 años de edad.

sábado, 6 de febrero de 2010




Jesús nos ha elegido

Es importante reconocer a toda hora que ha sido Jesús de Nazaret quien nos ha elegido, y no, nosotros a Él. A Pedro, al futuro primer Papa, le convence de una manera milagrosa. Con una redada de peces enorme capturada en pleno día. Era difícil no responder a ese hecho, como el mismo Pedro lo haría. Por eso, este domingo tiene mucho que ver con la vocación personal de cada uno. Y a ello deberíamos dedicar nuestro tiempo de meditación personal, pero siempre, con la idea de que Jesús de Nazaret nos ha elegido.





lunes, 1 de febrero de 2010



La presentación del Señor

A esta fiesta la solíamos llamar antiguamente -quiero decir, antes del Concilio- la Candelaria o Fiesta de la Purificación de la Virgen. Venía considerada como una de las fiestas importantes de Nuestra Señora. Lo más llamativo era la procesión de las candelas. De ahí el nombre de <>. Era una procesión clásica, tradicional, atestiguada ya en antiguos documentos romanos. En concreto, el Liber Pontificalis nos asegura que fue el Papa Sergio I, a finales del siglo VII, quien dispuso que se solemnizaran con una procesión las cuatro fiestas marianas más significativas por su antigüedad: la Asunción, la Anunciación, la Natividad y, por supuesto, la Purificación. Éste sería seguramente el origen de la procesión de las candelas.